Juan Dice…

Para comenzar, formularemos una serie de instrucciones que sólo deberán ser obedecidas por el niño o niña si vienen precedidas por nuestro nombre. Así, si quien conduce el juego se llama Juan, la fórmula para dar indicaciones será “Juan dice dar un salto”. Si en la indicación no aparece previamente la fórmula (“Juan dice…”) el jugador o jugadora deberá quedar inmóvil.

Será divertido que encadenemos largas series de indicaciones para generar confusiones que aporten risas a nuestro juego. Así, por ejemplo, ante esta retahíla: “Juan dice juntar todas las fichas del puzzle; Juan dice saltar a la pata coja; Juan dice guardar el puzzle en su caja;…dar palmas”, el niño podrá equivocarse y dar una palmada porque no se ha dado cuenta de que no había fórmula previa en esa indicación. Riámonos juntos de los líos y errores.

Una estimulante manera de acabar el juego puede ser enlazándola con la siguiente tarea a realizar ¿Qué os parece un “Juan dice: vamos a la ducha”?

Comparte y disfruta:
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks

Comenta