Juegos Interculturales

Me gustaría compartir una reflexión sobre la motivación que ha llevado, en estos últimos años, a utilizar juegos de otras culturas como herramientas de integración y de intervención educativa.

Los juegos “interculturales” se han puesto de moda y esto, aunque de entrada es positivo, debería provocarnos algunas preguntas. La primera es, ¿por qué? Tengo la sensación que muy a menudo la aproximación que hacemos es una aproximación anecdótica, de moda, quizás, incluso un poco frívola: son bonitos, de una estética cautivadora, son diferentes…

Sin embargo, todos estos juegos son semillas culturales llenas de significado para las culturas que los han creado, y este significado debería ser, para nosotros los educadores, más cercano, deberíamos conocerlo más, nos debería despertar la curiosidad.

Digamos que a veces sufrimos una cierta frivolidad. Nos aprovechamos de los juegos y los utilizamos como herramientas de intervención, sin apreciar ni valorar suficientemente la sabiduría popular que esconden, ni las posibilidades educativas que nos ofrecen.

Si el juego es una actitud universal que se manifiesta en forma de actividades, a las que llamamos juegos, que ni mucho menos son exclusivos de los niños y las niñas, sino que forman parte de la propia humanidad, entonces los podemos clasificar de patrimonio de la humanidad, y acercándonos con espíritu lúdico e interés real, más allá de su “utilidad”.

Por otro lado, demasiado a menudo nos ocupamos más en “enseñar” los juegos que en divertirnos con ellos. El juego es una actividad libre y gratuita, fuente inagotable de placer. La metodología lúdica implica que la vivencia de los “jugadores” sea de gozo y alegría (que no consiste en reír todo el rato), gozo de pensar, gozo de ganar, goza de perder y volver a intentarlo, a veces desde la pedagogía se quiere dar demasiado contenido didáctico y olvidamos la base principal de la actividad lúdica.

Acostumbramos a hacer planteamientos del tipo: Si los niños y las niñas no saben que el juego de “los dragones” es un juego de la China, ¿para qué lo explico? Y en realidad hay dos partes, el hecho de divertirse con los juegos de otros sin preocuparme de quién o de dónde son, pues los juego no son de nadie, los juegos son de aquellos que juegan, y por otro lado hace falta motivar la curiosidad de saber cuál es su origen, sus significados… por ejemplo, saber que los “dragones” son elementos muy importantes dentro de la cultura china y que se representan de una determinada manera, y a partir de aquí, establecer semejanzas: los catalanes tienen también un dragón famoso, el dragón de San Jordi, etc.

Es importante saber ir más allá del propio juego jugado, sin romper el carácter lúdico de la actividad, motivando el interés por saber el significado del nombre de los juegos, los ritmos o melodías, si las tienen, las palabras de jerga utilizadas, el cuándo y el porqué se jugaba, los valores que expresan…porque esto nos ayuda a conocer de una manera más vivencial estas otras culturas, cada vez más cercanas, comprenderlas, quererlas y en consecuencia respetarlas y valorarlas.

Pero todo esto requiere un trabajo multidisciplinar que requiere de la intervención de todo el claustro, ha de ser un proyecto de escuela, de toda la comunidad educativa.

Imma Marín
Presidenta de IPA en España (Internacional Play Association) www.ipaspain.org
Directora de MARINVA Juego y educación www.marinva.es

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