Entradas en: junio, 2012

“Juega conmigo”, ayudando a educar aquí para poder educar allí

Ayudar a los padres en la educación de sus hijos y colaborar con la escolarización de los niños más desfavorecidos de América Central. Esos son los propósitos con los que nació el proyecto “Juega conmigo” en el que trabajan conjuntamente Imaginarium y Educación Sin Fronteras. En el marco de esta acción se ha editado una colección de guías para que los padres jueguen y aprendan con los más pequeños y los beneficios de su venta se destinarán a proyectos de la ONG de Cooperación al Desarrollo. Además, se ha abierto un blog sobre las guías y el proyecto.

Se trata de cuatro guías divididas por tramos de edad (0-1 años, 1-3 años, 3-5 años y 5-8 años) que ofrecen actividades además de recomendaciones para seleccionar los juguetes de los hijos en función de su edad y sus necesidades. La colección destaca la importancia de que los padres compartan el juego de sus hijos no solo para reforzar sus estímulos afectivos, sino como orientación de los menores en su desarrollo e impulso de sus capacidades. Asimismo, las guías incluyen un test para que los padres puedan conocer su actitud lúdica y un decálogo para vivir y educar ‘en clave de juego’.

Por el momento la iniciativa ha sido un éxito y ya se han vendido más de 28.000 ejemplares que han permitido recaudar 85.000 euros que, una vez descontados los costes de impresión, se han transformado ya en logros concretos: adquisición de material escolar básico para 1.300 niños y niña de barrios marginales de ciudades en Nicaragua y Guatemala, atención psicológica a 1.100 niños con problemas de adaptación, puesta en marcha de cursos de formación en igualdad de género para profesorado o la elaboración de guías de lectoescritura para primaria.

La responsable de relaciones públicas de Imaginarium, Marta Pons, ha señalado que la empresa ha querido desarrollar este proyecto para Educación Sin Fronteras porque “es necesario divulgar el valor y la importancia de que los padres jueguen con sus hijos y, al mismo tiempo, ayudar a que miles de niños tengan acceso a la educación”. “Es un doble objetivo que encaja totalmente con nuestro compromiso con la infancia”, ha resumido. Por su parte, el director de la ONG, Xavier Masllorens, ha afirmado que “vivir sin educación es vivir sólo a medias, y por esta razón se está haciendo un esfuerzo especial para evitar el absentismo escolar, verdadera lacra en muchos países”.

El acceso a la educación en algunas zonas de Centroamérica es complicado. © ESFEl acceso a la educación en algunas zonas de Centroamérica es complicado. © ESF

PROYECTOS DESARROLLADOS

En primer lugar, el trabajo de Educación Sin Fronteras busca garantizar la cobertura educativa para lo que se se trabaja con organizaciones locales de los países para que los niños y niñas puedan contar con una escuela y material didáctico adecuado al contexto. En el caso de Guatemala, por ejemplo, se ha elaborado el Programa de Lectoescritura Kemon Chab’al que se aplica en más de 50 escuelas, contextualizado y con enfoque de derecho y de género en los idiomas q’eqchi’s, español y k´iché para fortalecer la reforma educativa del país.

En segundo lugar, la ONG quiere fortalecer espacios de participación. Para ello, además del trabajo más estrictamente “educativo” con la niñez y el profesorado, Educación Sin Fronteras trata de consolidar redes y espacios de participación ciudadana para hacer llegar las propuestas de políticas educativas y pedagógicas ante las instituciones. En el caso de República Dominicana, por ejemplo, se está fortaleciendo la Red de Educación Inicial Comunitaria para que este espacio colectivo incida en su importancia y que, desde el Estado, se elabore una política de atención a la Primera Infancia.

Asimismo se está mejorando la calidad educativa y las capacidades curriculares a través de talleres y foros. Por último, se pretende que todos estos proyectos financiados gracias a las guías “Juega conmigo” sean asumidos por las administraciones educativas de cada zona para asegurar la viabilidad y permanencia de las acciones.

Fuente: http://infocoopera.es

La ciudad de las familias

Tal y como expliqué brevemente en la editorial del último Marinvízate, el boletín electrónico de Marinva, somos muchos los que cada vez más percibimos la necesidad de replantear la relación entre nuestras ciudades y las familias que habitan en ellas, especialmente las familias con niño/as. Son muchas las instituciones públicas y de investigación, como la Diputación de Barcelona, el CIIMU o la Comisión Europea, las que durante los últimos años han promovido iniciativas para analizar los retos que supone el encaje de las familias actuales en las ciudades del siglo XXI: ¿cómo son hoy en día las familias? ¿Cuáles son sus necesidades y actitudes? ¿Qué reclaman a las administraciones locales? ¿Qué pueden ofrecerles estas? Y lo más importante, ¿qué deben cambiar familias y administraciones para que este encaje sea lo más satisfactorio posible? Personalmente considero que se trata de uno de los retos más trascendentales que nos depara el futuro, y es por eso quiero dedicar esta entrada en el blog a reflexionar entorno al tema, e invitaros también a compartir vuestras opiniones y puntos de vista.

¿Qué está ocurriendo?

Tal y como haría una doctora antes de empezar a curar al paciente, es fundamental realizar el diagnóstico: ¿cuál es, en concreto, el problema que abordamos? ¿Cuáles son sus causas y consecuencias? Sin pretender abarcar todos los factores ni dar por finalizado el análisis, estos son desde mi punto de vista los elementos principales a tener en cuenta:

    • Las familias hoy se sienten desorientadas en la educación y el cuidado de sus hijos: las familias viven en el desconcierto y la incertidumbre constantes, pues cada vez son más las teorías para la crianza de los hijos/as (¡hasta llegan a ser contradictorias!). en este contexto las familias buscan referentes y recursos, y a menudo lo que encuentran no encaja con sus necesidades.
    • Los servicios que presta la Administración se encuentran parcializados, y no responden a las necesidades de las familias de hoy: mientras padres, hijos y abuelos quieren pasar juntos más tiempo que nunca, los servicios desarrollados por las administraciones siguen dirigiéndose a segmentos de la población de forma exclusiva. Las familias ven así como se les ofrecen servicios diferenciados para niños, jóvenes, adultos o personas mayores, pero pocas son las actividades y/o recursos que pueden disfrutar juntos.
    • La ciudad, a pesar de algunos esfuerzos, ha perdido espacios para los niños: aún con los esfuerzos de la sociedad civil y las administraciones, las familias siguen percibiendo los espacios de las ciudades como zonas de riesgo para sus miembros (especialmente niños y jóvenes). Ya sea por el desconocimiento de las familias o por la falta real de recursos, estas consideran pocos e limitados los espacios de la ciudad donde pueden disfrutar de tiempo dedicado al juego, al descanso o al simple encuentro.
    • La participación de las familias en la conciliación y la crianza se ha reducido a su participación en las AMPAS: según muestran diversos estudios, las familias no consideran las AMPAS un espacio de participación ni soporte para la crianza, hecho que explica en parte el poco éxito de estas cuando se trata de canalizar las preocupaciones de las familias y darles respuesta. Por otro lado, es necesario tener también presente que muchas familias han entendido la participación exclusivamente como un derecho, exigiendo resultados sin ofrecer compromiso.
    • Las familias resulten invisibles para la sociedad: socialmente tenemos muy presentes los colectivos que forman las familias (niños, jóvenes, adultos y personas mayores), pero no la familia como tal. Muy a menudo los padres y abuelos no son bienvenidos en servicios y actividades pensadas exlcusivamente para niños, a pesar de tanto unos como otros querrían participar juntos.
    • Algunas familias toman la iniciativa de compartir la crianza y ayudarse mutuamente: cada vez más son más numerosas las iniciativas impulsadas por grupos de familias que se auto-organizan para dar respuesta a sus propias necesidades. Excusas como la celebración conjunta de aniversarios, la organización de excursiones familiares o simplemente pasar una tarde en el cine, terminan por generar redes de familias que, por si mismas, encuentran las soluciones que las administraciones y la sociedad no les ofrecen.

              ¿Cuál es el camino a seguir?

              Así pues, el desencuentro entre familias y administraciones en el marco de las ciudades, existe. Para darle respuesta, considero crucial transformar profundamente las relaciones que se han establecido entre la administración y las familias, así como impulsar nuevas iniciativas que hagan de las ciudades espacios amables para ellas.

              Por un lado, la administración debe dejar atrás el paradigma de la provisión de servicios, especialmente aquellos que responden a una división de la sociedad basada únicamente en la edad de sus miembros. Es fundamental que todos sus integrantes, tanto cargos políticos, técnicos, como los educadores de los equipamientos de atención directa, conciban la familia como el eje fundamental de toda intervención, incluida aquella que tiene como target final uno o varios de sus miembros. Así pues, es necesario que la administración se transforme a si misma, tanto desde el punto de vista del qué como del cómo; se trata de facilitar recursos y convertirse así en generadora de las condiciones que faciliten la auto-organización de las familias. En definitiva, se trata de dejar de dar semillas (ofrecer servicios y actividades) para comenzar a ofrecer un campo en perfectas condiciones para ser labrado ( fomentar y apoyar las iniciativas).

              Por otro lado, las familias también deben transformar la manera como se relacionan con la administración: en lugar de exigir y consumir servicios, es vital que se conviertan en agentes participativos implicados y proactivos. No se trata de esperar de la administración soluciones mágicas, sino de organirzarse en redes y comunidades para darse soporte mútuo y crear aquellos espacios y actividades que quieren para si mismas.

              Son muchísimas las iniciativas que podemos impulsar para avanzar hacia la ciudad de las familias, tanto desde la administración como desde las propias familias. Es necesario hacer posible e incentivar la creación de redes de familias espontáneas i/o auto-organizadas, mejorar la visibilización de las familias en los espacios públicos, dotar las ciudades de espacios más amables para las familias (con especial atención a los niños/as), y construir entornos e instrumentos para la participación activa de las familias (¡cuanto más vinculados al territorio, mejor!).

              ¿Existe alguna experiencia inspiradora?

              Por suerte, son ya numerosas las iniciativas que avanzan en esta dirección, tanto en Catalunya como en el resto de España, la Unión Europea o los Estados Unidos. Quiero compartir 4 de las principales iniciativas que conozco, pues creo que nos pueden ayudar a empezar a andar nuestro propio camino:

              • Cascina Roccafranca (Italia). Inaugurada el 2007, se trata de un centro social y cultural para las familias, los niños y las personas mayores. Su objetivo principal es facilitar la socialización de todos los miembros de la sociedad, y para conseguirlo promueve múltiples actividades mediante la participación constante de vecinos y vecinas. El equipamiento es impulsado y gestionado por una fundación.

              • Mammaproof: se trata de una web de y para las familias para compartir y encontrar los mejores sitios en la ciudad para disfrutar con todos los miembros de la familia. Esta es una iniciativa surgida de un grupo de madres y padres el cual, aprovechando las potencialidades de la web 2.0, apuesta por la auto-organización de las familias. Actualmente ya se puede encontrar información de diversas ciudades españolas.

              • Alianzas Locales para las Familias (Alemania). Es un proyecto impulsado por el gobierno central alemán que tiene por objetivo fomentar el cuidado de los niños y, sobretodo, trabajar para unos servicios e infraestructuras en el ámbito local que apoyen a las familias. El proyecto facilita la cooperación y el intercambio de experiencias entre empresas, entidades sociales y administraciones locales. Nacido el año 2003, actualmente el proyecto cuenta con más de 630 organizaciones miembros y más de 5.000 proyectos en marcha.

              • El Comité de Acción Política de las Madres de Oregon (Estados Unidos). Esta comunidad de madres trabaja para que su ciudad impulse políticas públicas que tengan en cuenta las familias y den respuesta a sus necesidades (aquello que en inglés se llama “family-friendly policies”). El comité consensúa y propone acciones concretas que el gobierno local podría impulsar, y da soporte explícito a toda candidatura política que considera que recoge sus propuestas y valores.

              El reto es sin duda complejo y de grandes dimensiones, ¡pero estoy convencida de que nuestra sociedad tiene fuerza e ingenio suficientes para superarlo! Yo personalmente me siento comprometida y esperanzada, y estoy segura de que soy una más entre muchos y muchas. Y vosotros, ¿qué opináis sobre el encaje de las familias actuales en nuestras ciudades? ¿Estáis de acuerdo con el diagnóstico? ¿Y con las propuestas de mejora planteadas? ¿Cómo creéis que familias y administraciones deben avanzar?

              Autora: Imma Marín

              Fuente: http://www.immamarin.com/?lang=es