Un bon moment per parlar de JOGUINES i VALORS
La socialització i l’adquisició de normes i pautes de comportament es constitueixen quotidianament i en comunitat. L’infant és receptiu als models que l’envolten. En aquest sentit, l’entorn constitueix un camp d’aprenentatge i un agent educatiu de primera línia. Per aquest motiu, la societat ha d’oferir mecanismes capaços de transmetre models i valors de convivència.
En aquest procés de socialització, el joc esdevé un mitjà extraordinari. Mitjançant el joc, l’infant aprèn a formar part d’un grup i a participar-hi cooperant, discutint o resolent conflictes, alhora que assaja nous models de relació i entra en contacte amb d’altres infants i adults.
Però, tot i la reconeguda importància del joc, no sempre es gaudeix d’un ambient adient per poder fruir de l’activitat lúdica i per suposat no totes les joguines que se’ns ofereixen responent a la representació dels valors en que volem educar als infants.
Els jocs i les joguines que els adults posen a l’abast dels infants perquè juguin transmeten les claus culturals de la societat a què pertanyen.
Les joguines són objectes íntimament vinculats al joc. Creacions espontànies dels propis infants, o bé creacions culturals que els adults hem elaborat pel seu entreteniment i satisfacció.
Ens trobem aquí amb una contradicció, doncs, en pocs anys, la proliferació de joguines cada cop més modernes, de més qualitat, més cares i sofisticades, no ha afavorit sempre, com en un principi hagués estat desitjable, el joc dels nostres infants.
Les joguines són el suport del joc. Per tant, una joguina ha de ser “jugable”, és a dir, ha de desvetllar la imaginació i la capacitat creadora; si no, no mereix anomenar- se com a tal.
És evident que la joguina adquireix en el joc dels infants un valor educatiu important, molt més enllà del seu valor de consum com objecte de regal on sovint la releguem els adults. Si jugar ha estat, és i serà conviure, conèixer-se mútuament, afermar els llaços d’amistat i complicitat, transmetre valors… cal escollir i seleccionar doncs, no tot val!
Autora: Imma Marín
Presideta d’IPA Spain
Directora de Marinva, joc i educació
¿Por qué el juego es imprescindible para el ser humano?
Es imposible hablar del ser humano sin hablar de juego. Así lo define ya Huizinga en su libro Homo Ludens (El Hombre que juega), definiendo la humanidad como la persona que juega, la persona abierta al misterio y a la belleza. Sin duda mucho más sugerente que elhomo faber, el hombre que hace o el homo sapiens, el hombre que piensa. O esa otra definición tan impresionante de F.V. Schiller: El Hombre sólo es verdaderamente humano cuando juega. Muchos animales juegan durante su formación, pero el ser humano juega durante toda la vida.
Jugar consiste en hacer algo por el placer de hacerlo, hacerlo libremente y sin esperar nada a cambio -más que el propio placer de jugar- sólo por el reto que entraña, por la alegría que procura. Lo leí de Raimundo Dinello y no se me ha olvidado nunca: El juego, por su propia definición, no tiene ninguna otra finalidad que la alegría y el propio placer de jugar.
Desde que nacemos, somos una fuente inagotable de actividad: mirar, tocar, manipular, curiosear, experimentar, inventar, expresar, descubrir, comunicar, soñar… En definitiva, jugar. El juego es la principal actividad infantil. Jugar es una necesidad, un impulso vital, primario y gratuito, que nos empuja desde la infancia a explorar el mundo, conocerlo y dominarlo. En palabras de Martine Mauriras-Bousquet, ¡puro apetito de vivir!
Si los seres humanos mantenemos la actividad lúdica a lo largo de toda nuestra vida es porque el juego es mucho más que “los juegos”. Debemos distinguir entre EL JUEGO (en singular y mayúsculas), lo que los ingleses llaman PLAY de los juegos (en plural y minúscula) es decir los “games”. El primero se refiere a una actitud frente a la vida. Volviendo a Mauriras-Bousquet: Una actitud existencial, una manera particular de abordar la vida que se puede aplicar a todo, sin que corresponda a nada en particular. Una actitud libre delante de la vida, capaz de disfrutarla, independientemente de la realidad que nos haya tocado vivir; una actitud agradecida, positiva, con sentido del humor…
Sabemos que jugar es una fuente inagotable de placer, alegría y satisfacción, que permite el crecimiento armónico del cuerpo, la inteligencia, la afectividad y la sociabilidad. Ahora y siempre, el juego ha sido y es un elemento fundamental en el desarrollo de las personas. Imprescindible para su crecimiento y su salud física y mental. Sin duda, el juego es síntoma de salud. El niño que juega es un niño sano y el adulto que juega también. Por eso el juego es reconocido como un derecho de los niños y niñas y una necesidad para los adultos.
Fuente: Imma Marín http://www.immamarin.com/
El 80% de los abuelos españoles juegan
La prolongación de los horarios profesionales, la falta de hermanos con los que jugar y la mayor esperanza de vida son algunos de los factores que convierten a los abuelos en los nuevos compañeros de juego. Los miembros del Observatorio del Juego Infantil, promovido por la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ), recuerdan que el 80% de los abuelos españoles juegan con sus nietos y señalan la importancia del juego intergeneracional tanto para las personas mayores como para los niños.
Tienen tiempo, sabiduría, experiencia y paciencia, y ello les convierte en magníficos compañeros de juego. Los niños de hoy encuentran en sus abuelos los aliados perfectos para jugar y comunicarse; y con ellos aprenden a relacionarse, a respetar turnos, reglas, a pensar. Según datos del primer estudio sobre ‘El Juego y el Juguete en la sociedad actual’ realizado por el Juegorama de Famosa, cada vez son más los abuelos que intervienen y participan en el juego de sus nietos (80%), sobre todo cuando se trata de niños de menor edad; lo que contribuye a que la actual relación de los abuelos con sus nietos sea mucho más cercana.
La consultora pedagógica Imma Marín, miembro del Observatorio del Juego Infantil y presidenta de IPA en España (Asociación Internacional por el derecho de niños y niñas a jugar), señala que “el juego es fuente de alegría, vitalidad, optimismo, humor. Los niños en sí mismos, son una fuente de vida para los abuelos, sobre todo si no se convierten en obligación”. Y recuerda que “el juego que se juega con otros crea complicidades y vínculos afectivos importantísimos. Nietos y abuelos jugando es una imagen enriquecedora para ambos”.
Además, Andrés Payà, doctor en Pedagogía y profesor de Teoría de la Educación en la Universidad de Valencia y miembro del Observatorio del Juego Infantil, destaca el importante rol que juegan los abuelos puesto que “son capaces de transmitir a sus nietos parte de las tradiciones y costumbres de otra época, pero que conforman parte del patrimonio educativo más cercano”.
Los beneficios del juego intergeneracional
El juego intergeneracional resulta beneficioso tanto para los abuelos como para sus nietos puesto que como señala Payà, “consolida los lazos familiares y el aprendizaje social. Ambos jugadores reciben y perciben los beneficios de la actividad lúdica en este juego compartido, gracias a las relaciones de empatía, confianza y cariño que se establecen entre distintas generaciones”.
Asimismo, Marín destaca que “los abuelos que juegan con sus nietos crean lazos invisibles con ellos, recuperan su niño interior y alimentan su capacidad de juego, lo que repercute a favor de su salud física y mental. Al compartir sus juegos con los pequeños, reafirman su autoestiman y se sienten más valorados”. En el caso de los niños, la pedagoga indica que para ellos es un tesoro porque “se sentirán comprendidos, valorados y queridos. Escucharán con atención las historias que los abuelos les expliquen y aprenderán sus juegos y formas de jugar. Los abuelos son adultos ‘sabios` dispuestos a escuchar y a compartir su tiempo divirtiéndose con ellos jugando… ¿hay mejor manera de sentirse querido?”.
Juegos y juguetes indicados para el juego intergeneracional
Si bien depende de los gustos y costumbres de los abuelos, Marín recomienda que los juegos y juguetes deben ser acordes con la edad del niño y que lo más importante es compartirlos y disfrutarlos con ellos. En este sentido, indica que a los pequeños, les encanta jugar a aquellos juegos que les proponen y enseñan sus abuelos. Si son más mayores, disfrutarán compartiendo sus intereses con los abuelos.
En cuanto al tipo de juegos, Imma Marín no excluye entre juegos y juguetes actuales o antiguos; mientras que para Payà, “son quizás los tradicionales y populares, junto a determinados juegos de mesa clásicos los más recomendables para tal fin”. Eso es así porque “en ellos los jugadores se trasladan o evocan tiempos pretéritos en los que la sencillez de los materiales y las reglas, conformaban la esencia lúdica de una actividad tan educativa y placentera a la vez”.
La búsqueda del juego o el juguete adecuado para este tipo de juegos debe adaptarse, como indican los expertos, a las características y necesidades del niño, así como también al tipo de juego, para ello existe una herramienta de gran utilidad, Ludomecum.com, una página web dónde adaptar su búsqueda y encontrar información acerca de las cualidades de cada producto.
Fuente: Observatorio del Juego Infantil
¿Qué juegos y juguetes podemos llevarnos de viaje?
- Elige los juguetes que interesen a tus hijos, sean ligeros y ocupen poco espacio, que potencien sus habilidades y les diviertan.
- Para elegir los más adecuados, pueden llevarse consigo los 3 juguetes esenciales: el muñeco preferido, otro para jugar con hermanos o amigos y un juego de viaje para toda la familia.
- Selecciona la muñeca o figura de acción preferida de los niños ya que les acompañará en todo momento y les aportará mayor seguridad y confianza fuera de casa. Pueden llevarlo consigo.
- Versiones de viaje. Muchos juegos de mesa tienen sus versiones de viaje que ocupan poco espacio, son magnéticos y tienen lugares para guardar todas las fichas.
- Elegir el juego que más guste a la familia para disfrutar del juego compartido, lo que aumenta la diversión, facilita la comunicación y el aprendizaje.
- Multifuncionales. Mejor juegos y juguetes que planteen varios juegos en uno.
- Para primera infancia, son indispensables los sonajeros que incorporan mordedor así como diferentes formas y texturas para que puedan plantear diferentes juegos en poco espacio.
- Llevar siempre papel y lápices de colores. En cualquier momento se puede improvisar juegos como palabras encadenadas, “memory”, una adivinanza, definiciones, un dibujo, etc.
- Dentro del coche, se recomiendan sólo juguetes blandos por razones de seguridad y jugar a juegos como el veo-veo, adivinanzas, sumar matrículas, etc.
- Existen juegos tipo “memory” o puzles que permiten a los niños descubrir el destino de vacaciones mientras se viaja.
Además, para que la elección de los juguetes adecuados sea más fácil, desde AEFJ ponen a disposición de los usuarios la web www.ludomecum.com , donde poder acotar la búsqueda del juguete según criterios de edad, tipo de juguete, necesidades especiales, etc.
Fuente: La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ)
“Juega conmigo”, ayudando a educar aquí para poder educar allí
Ayudar a los padres en la educación de sus hijos y colaborar con la escolarización de los niños más desfavorecidos de América Central. Esos son los propósitos con los que nació el proyecto “Juega conmigo” en el que trabajan conjuntamente Imaginarium y Educación Sin Fronteras. En el marco de esta acción se ha editado una colección de guías para que los padres jueguen y aprendan con los más pequeños y los beneficios de su venta se destinarán a proyectos de la ONG de Cooperación al Desarrollo. Además, se ha abierto un blog sobre las guías y el proyecto.
Se trata de cuatro guías divididas por tramos de edad (0-1 años, 1-3 años, 3-5 años y 5-8 años) que ofrecen actividades además de recomendaciones para seleccionar los juguetes de los hijos en función de su edad y sus necesidades. La colección destaca la importancia de que los padres compartan el juego de sus hijos no solo para reforzar sus estímulos afectivos, sino como orientación de los menores en su desarrollo e impulso de sus capacidades. Asimismo, las guías incluyen un test para que los padres puedan conocer su actitud lúdica y un decálogo para vivir y educar ‘en clave de juego’.
Por el momento la iniciativa ha sido un éxito y ya se han vendido más de 28.000 ejemplares que han permitido recaudar 85.000 euros que, una vez descontados los costes de impresión, se han transformado ya en logros concretos: adquisición de material escolar básico para 1.300 niños y niña de barrios marginales de ciudades en Nicaragua y Guatemala, atención psicológica a 1.100 niños con problemas de adaptación, puesta en marcha de cursos de formación en igualdad de género para profesorado o la elaboración de guías de lectoescritura para primaria.
La responsable de relaciones públicas de Imaginarium, Marta Pons, ha señalado que la empresa ha querido desarrollar este proyecto para Educación Sin Fronteras porque “es necesario divulgar el valor y la importancia de que los padres jueguen con sus hijos y, al mismo tiempo, ayudar a que miles de niños tengan acceso a la educación”. “Es un doble objetivo que encaja totalmente con nuestro compromiso con la infancia”, ha resumido. Por su parte, el director de la ONG, Xavier Masllorens, ha afirmado que “vivir sin educación es vivir sólo a medias, y por esta razón se está haciendo un esfuerzo especial para evitar el absentismo escolar, verdadera lacra en muchos países”.
PROYECTOS DESARROLLADOS
En primer lugar, el trabajo de Educación Sin Fronteras busca garantizar la cobertura educativa para lo que se se trabaja con organizaciones locales de los países para que los niños y niñas puedan contar con una escuela y material didáctico adecuado al contexto. En el caso de Guatemala, por ejemplo, se ha elaborado el Programa de Lectoescritura Kemon Chab’al que se aplica en más de 50 escuelas, contextualizado y con enfoque de derecho y de género en los idiomas q’eqchi’s, español y k´iché para fortalecer la reforma educativa del país.
En segundo lugar, la ONG quiere fortalecer espacios de participación. Para ello, además del trabajo más estrictamente “educativo” con la niñez y el profesorado, Educación Sin Fronteras trata de consolidar redes y espacios de participación ciudadana para hacer llegar las propuestas de políticas educativas y pedagógicas ante las instituciones. En el caso de República Dominicana, por ejemplo, se está fortaleciendo la Red de Educación Inicial Comunitaria para que este espacio colectivo incida en su importancia y que, desde el Estado, se elabore una política de atención a la Primera Infancia.
Asimismo se está mejorando la calidad educativa y las capacidades curriculares a través de talleres y foros. Por último, se pretende que todos estos proyectos financiados gracias a las guías “Juega conmigo” sean asumidos por las administraciones educativas de cada zona para asegurar la viabilidad y permanencia de las acciones.
Fuente: http://infocoopera.es
La ciudad de las familias
Tal y como expliqué brevemente en la editorial del último Marinvízate, el boletín electrónico de Marinva, somos muchos los que cada vez más percibimos la necesidad de replantear la relación entre nuestras ciudades y las familias que habitan en ellas, especialmente las familias con niño/as. Son muchas las instituciones públicas y de investigación, como la Diputación de Barcelona, el CIIMU o la Comisión Europea, las que durante los últimos años han promovido iniciativas para analizar los retos que supone el encaje de las familias actuales en las ciudades del siglo XXI: ¿cómo son hoy en día las familias? ¿Cuáles son sus necesidades y actitudes? ¿Qué reclaman a las administraciones locales? ¿Qué pueden ofrecerles estas? Y lo más importante, ¿qué deben cambiar familias y administraciones para que este encaje sea lo más satisfactorio posible? Personalmente considero que se trata de uno de los retos más trascendentales que nos depara el futuro, y es por eso quiero dedicar esta entrada en el blog a reflexionar entorno al tema, e invitaros también a compartir vuestras opiniones y puntos de vista.
¿Qué está ocurriendo?
Tal y como haría una doctora antes de empezar a curar al paciente, es fundamental realizar el diagnóstico: ¿cuál es, en concreto, el problema que abordamos? ¿Cuáles son sus causas y consecuencias? Sin pretender abarcar todos los factores ni dar por finalizado el análisis, estos son desde mi punto de vista los elementos principales a tener en cuenta:
- Las familias hoy se sienten desorientadas en la educación y el cuidado de sus hijos: las familias viven en el desconcierto y la incertidumbre constantes, pues cada vez son más las teorías para la crianza de los hijos/as (¡hasta llegan a ser contradictorias!). en este contexto las familias buscan referentes y recursos, y a menudo lo que encuentran no encaja con sus necesidades.
- Los servicios que presta la Administración se encuentran parcializados, y no responden a las necesidades de las familias de hoy: mientras padres, hijos y abuelos quieren pasar juntos más tiempo que nunca, los servicios desarrollados por las administraciones siguen dirigiéndose a segmentos de la población de forma exclusiva. Las familias ven así como se les ofrecen servicios diferenciados para niños, jóvenes, adultos o personas mayores, pero pocas son las actividades y/o recursos que pueden disfrutar juntos.
- La ciudad, a pesar de algunos esfuerzos, ha perdido espacios para los niños: aún con los esfuerzos de la sociedad civil y las administraciones, las familias siguen percibiendo los espacios de las ciudades como zonas de riesgo para sus miembros (especialmente niños y jóvenes). Ya sea por el desconocimiento de las familias o por la falta real de recursos, estas consideran pocos e limitados los espacios de la ciudad donde pueden disfrutar de tiempo dedicado al juego, al descanso o al simple encuentro.
- La participación de las familias en la conciliación y la crianza se ha reducido a su participación en las AMPAS: según muestran diversos estudios, las familias no consideran las AMPAS un espacio de participación ni soporte para la crianza, hecho que explica en parte el poco éxito de estas cuando se trata de canalizar las preocupaciones de las familias y darles respuesta. Por otro lado, es necesario tener también presente que muchas familias han entendido la participación exclusivamente como un derecho, exigiendo resultados sin ofrecer compromiso.
- Las familias resulten invisibles para la sociedad: socialmente tenemos muy presentes los colectivos que forman las familias (niños, jóvenes, adultos y personas mayores), pero no la familia como tal. Muy a menudo los padres y abuelos no son bienvenidos en servicios y actividades pensadas exlcusivamente para niños, a pesar de tanto unos como otros querrían participar juntos.
- Algunas familias toman la iniciativa de compartir la crianza y ayudarse mutuamente: cada vez más son más numerosas las iniciativas impulsadas por grupos de familias que se auto-organizan para dar respuesta a sus propias necesidades. Excusas como la celebración conjunta de aniversarios, la organización de excursiones familiares o simplemente pasar una tarde en el cine, terminan por generar redes de familias que, por si mismas, encuentran las soluciones que las administraciones y la sociedad no les ofrecen.
¿Cuál es el camino a seguir?
Así pues, el desencuentro entre familias y administraciones en el marco de las ciudades, existe. Para darle respuesta, considero crucial transformar profundamente las relaciones que se han establecido entre la administración y las familias, así como impulsar nuevas iniciativas que hagan de las ciudades espacios amables para ellas.
Por un lado, la administración debe dejar atrás el paradigma de la provisión de servicios, especialmente aquellos que responden a una división de la sociedad basada únicamente en la edad de sus miembros. Es fundamental que todos sus integrantes, tanto cargos políticos, técnicos, como los educadores de los equipamientos de atención directa, conciban la familia como el eje fundamental de toda intervención, incluida aquella que tiene como target final uno o varios de sus miembros. Así pues, es necesario que la administración se transforme a si misma, tanto desde el punto de vista del qué como del cómo; se trata de facilitar recursos y convertirse así en generadora de las condiciones que faciliten la auto-organización de las familias. En definitiva, se trata de dejar de dar semillas (ofrecer servicios y actividades) para comenzar a ofrecer un campo en perfectas condiciones para ser labrado ( fomentar y apoyar las iniciativas).
Por otro lado, las familias también deben transformar la manera como se relacionan con la administración: en lugar de exigir y consumir servicios, es vital que se conviertan en agentes participativos implicados y proactivos. No se trata de esperar de la administración soluciones mágicas, sino de organirzarse en redes y comunidades para darse soporte mútuo y crear aquellos espacios y actividades que quieren para si mismas.
Son muchísimas las iniciativas que podemos impulsar para avanzar hacia la ciudad de las familias, tanto desde la administración como desde las propias familias. Es necesario hacer posible e incentivar la creación de redes de familias espontáneas i/o auto-organizadas, mejorar la visibilización de las familias en los espacios públicos, dotar las ciudades de espacios más amables para las familias (con especial atención a los niños/as), y construir entornos e instrumentos para la participación activa de las familias (¡cuanto más vinculados al territorio, mejor!).
¿Existe alguna experiencia inspiradora?
Por suerte, son ya numerosas las iniciativas que avanzan en esta dirección, tanto en Catalunya como en el resto de España, la Unión Europea o los Estados Unidos. Quiero compartir 4 de las principales iniciativas que conozco, pues creo que nos pueden ayudar a empezar a andar nuestro propio camino:
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Cascina Roccafranca (Italia). Inaugurada el 2007, se trata de un centro social y cultural para las familias, los niños y las personas mayores. Su objetivo principal es facilitar la socialización de todos los miembros de la sociedad, y para conseguirlo promueve múltiples actividades mediante la participación constante de vecinos y vecinas. El equipamiento es impulsado y gestionado por una fundación.
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Mammaproof: se trata de una web de y para las familias para compartir y encontrar los mejores sitios en la ciudad para disfrutar con todos los miembros de la familia. Esta es una iniciativa surgida de un grupo de madres y padres el cual, aprovechando las potencialidades de la web 2.0, apuesta por la auto-organización de las familias. Actualmente ya se puede encontrar información de diversas ciudades españolas.
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Alianzas Locales para las Familias (Alemania). Es un proyecto impulsado por el gobierno central alemán que tiene por objetivo fomentar el cuidado de los niños y, sobretodo, trabajar para unos servicios e infraestructuras en el ámbito local que apoyen a las familias. El proyecto facilita la cooperación y el intercambio de experiencias entre empresas, entidades sociales y administraciones locales. Nacido el año 2003, actualmente el proyecto cuenta con más de 630 organizaciones miembros y más de 5.000 proyectos en marcha.
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El Comité de Acción Política de las Madres de Oregon (Estados Unidos). Esta comunidad de madres trabaja para que su ciudad impulse políticas públicas que tengan en cuenta las familias y den respuesta a sus necesidades (aquello que en inglés se llama “family-friendly policies”). El comité consensúa y propone acciones concretas que el gobierno local podría impulsar, y da soporte explícito a toda candidatura política que considera que recoge sus propuestas y valores.
El reto es sin duda complejo y de grandes dimensiones, ¡pero estoy convencida de que nuestra sociedad tiene fuerza e ingenio suficientes para superarlo! Yo personalmente me siento comprometida y esperanzada, y estoy segura de que soy una más entre muchos y muchas. Y vosotros, ¿qué opináis sobre el encaje de las familias actuales en nuestras ciudades? ¿Estáis de acuerdo con el diagnóstico? ¿Y con las propuestas de mejora planteadas? ¿Cómo creéis que familias y administraciones deben avanzar?
Autora: Imma Marín



